Proyecto Martes con Arte. Aulas Hospitalarias, H. Arrixaca. Sesión del 15 de Mayo.

Construir con piezas de Lego, como un juego dirigido, permite explorar los mundos internos desde la metáfora y la imaginación. Al ser una propuesta muy abierta cabe la creatividad, que sólo se va alentando y guiando por los docentes, sin interferir; pues desde el respeto se genera un espacio en el que todo vale y no cabe lo incorrecto.

A partir del ciclo de construir y compartir, los niños van poniendo nombre y palabras a lo que surge en la creación. Y ésta se convierte en el medio para expresar emociones y pensamientos.

El juego como aprendizaje

Para aquellos a los que les puede dar miedo verbalizar ciertas preocupaciones internas, los cuentos y las historias aportan ese espacio metafórico (espacio transicional, Winnicot) desde el que hablar de ello sin hacerlo expresamente; con esa seguridad del “como si”. 

La creación y la escucha son ya procesos terapéuticos. Al final, los alumnos han entrado en la propuesta y han trabajado con creatividad. La construcción de las historias portan resonancias de conflictos y procesos internos que, siendo respetados, son escuchados y permiten su reelaboración psíquica desde otro punto de vista que los descarga de cierto dramatismo aterrador.

Una niña de unos diez años construye un centro de experimentación “Para evitar que a la gente le pasen cosas malas”. ¿Cómo termina la historia? “Pues que al final se destruye todo, pero como se han hecho famosos se vuelve a construir todavía mejor”. A partir de este juego del “como sí” se puede hablar de la enfermedad, del miedo, de la pérdida, de la reconstrucción…

El bullicio llena el aula, con los niños explorando desde el juego, cada uno aportando desde su singularidad y llenando de vida y juego el espacio. Dejar ese espacio personal para que más allá de las propuestas educativas los niños puedan construir su propio espacio de aprendizaje, tiene aquí, en el aula del hospital un doble valor, pues por un lado contiene el desarraigo y la dificultad que están viviendo desde el proceso de enfermedad. Y por otro lado permite vivirlo desde otra mirada más creativa.

Ellos construyen con el juego sus historias; esas con inicio y desenlace, en las que el nudo o conflicto se aborda desde la potencialidad del juego y lo creativo, pero también desde las situaciones que en el mundo real han de afrontar siendo niños.

Siempre es una aventura personal venir al hospital. Gracias a Mónica, la maestra, y a todo el equipo de docentes de las Aulas.

Conoce mejor las Aulas Hospitalarias.