Con el día 1 de septiembre llega la vuelta al cole para los docentes. Se acabaron los días de vacaciones y el tiempo para uno mismo; hay que volver al rígido horario de las clases.
¿Cómo me sienta eso de volver al trabajo? ¿Qué emociones aparecen con la vuelta a mi Centro?
Hay docentes que disfrutan de lo que hacen, incluso en entornos difíciles, y otros que tratan de sobrevivir en el día a día del aula. Independientemente de dónde estés entre estos dos extremos, me gustaría aportar (con la mayor humildad) lo que voy aprendiendo de mi propia experiencia para no amargarme en el aula y disfrutar con mis alumnos de esta profesión que puede aportarnos tanto. El comienzo de un nuevo curso es el mejor momento para revisarse.
Revisa tu vida profesional.
¿Qué aspectos puedes mejorar dentro de estos tres ámbitos docentes?


Conocimientos: relaciónalos con los alumnos. Que sean útiles, significativos , con sentido para ellos. Más que enseñar hemos de conseguir que ellos aprendan, que no es lo mismo. Ah, y preparémonos mejor esa asignatura nueva que me toca dar este año.
Competencias docentes: mejorar mi gestión de aula, los métodos de aprendizaje más adecuados a cada grupo y alumno. Dinámicas, ritmos, relación con el currículum, etc.
Competencias no cognitivas: mejorar mi gestión emocional, resolución de conflictos, capacidad negociadora y de liderazgo, motivación, crecimiento personal, bienestar.[su_pullquote align=”right” class=”Título 3″]Ama lo que haces y serás feliz. El amor es el motor de la motivación, el esfuerzo sano, la resiliencia, y te mantiene en la alegría a pesar de las muchas presiones.[/su_pullquote]
20 claves para no amargarse en el aula:
1.- Sé perfecto… en su justa medida. El perfeccionismo genera rigidez.
2.- Aplica a cada cosa la energía justa. Que los detalles no parasiten lo importante.
3.- Saca la basura de tu cabeza. Si todos los dias sacamos de casa la basura porque huele mal, imagina cuántos pensamientos y emociones negativos están generando toxicidad porque no los sacamos de nuestra cabeza.
4.- Pensamiento positivo, altas expectativas de mis clases y mis alumnos. Recuerda la profecía de auto cumplimiento, el Efecto Pigmalión: Lo que crees lo creas… y se cumple.
5.- Energías elevadas, alto voltaje emocional, intelectual, físico. Ponte las pilas. Descansa mejor, come mejor, haz ejercicio.
6.- Confía en ti mismo: no necesitas controlarlo todo tanto, ni tampoco se puede tener todo atado. Suelta el miedo a perder el control. Estarás menos presionado y podrás ser más creativo, fluir más, disfrutar más.
7.- Sé creativo. ¿De verdad que sólo hay una forma de dar la clase bien?
8.- No te aferres al currículum como si fuera un dogma.
9.- No te tomes personalmente el desafío de un alumno, o incluso el de un compañero. Comprende por qué hace lo que hace, llega a su estado de necesidad interna, compréndelo y podrás ayudarlo.
10.- Revisa lo que te devuelven los alumnos. ¿Cómo te tomas las cosas? ¿Cómo te sientes en el aula?
11.- Revisa tu vida personal. Revisa tus miedos y tus heridas; siempre afloran aunque tratemos de esconderlas. Y además conducen a estrategias defensivas disfuncionales para uno mismo y para los demás. Cuanto mejor estés contigo mismo mejor te irá. Medita en qué aspectos de ti mismo puedes mejorar para estar mejor, vivir mejor y disfrutar más la vida.
12.- Equilibra vida personal con profesional: tiempo para lo importante, la familia, la amistad. Cuídate mucho. Porque para cuidar a otros uno debe estar bien. Para dar mucho uno debe tener mucho.
13.- No seas rácano. da lo mejor de ti y recibirás mucho más.
14.- Valora mucho tu trabajo y considera el gran servicio que realizas en él. Da lo mejor de ti a esos chicos que llenan tus aulas. Ellos aprenden más de tu actitud ante la vida que de tus conocimientos.
15.- Establece alianzas sanas y empoderantes entre tus compañeros. Deja de hacer la guerra por tu cuenta. Todos a una.
16.- Plantéate el curso como un proyecto, ¿Qué te gustaría hacer y conseguir que te ilusione?
Plantéate retos alcanzables y reales que te ilusionen para este nuevo curso.
17.- Intenta pasártelo bien en el aula y en el Centro. Si tú disfrutas todos disfrutan. Y conseguirás motivar de manera natural a tus alumnos más apáticos.
18.- No caigas en la toxicidad. Observa los problemas, trata de encontrar soluciones, pero no te quedes enganchando en ellos. A los demás no los podemos cambiar, pero yo puedo cambiar cómo afronto las cosas y las relaciones. Ver qué puedo hacer yo por cambiar en lugar de tratar de cambiar a los demás o cambiar las situaciones. Enfocarme en los cambios que dependen de mí.
19.- Sé agradecido. De verdad. No ancles tu pensamiento siempre a lo que falta. También valora todo lo bueno que tienes, que es mucho. Eso nos saca de la negatividad y la precariedad. Nos enfoca en lo positivo, la abundancia y la oportunidad.
20.- la motivación viene del amor. Ama lo que haces y serás feliz. Ama lo que haces; de verdad que éste es el aspecto clave. El amor es el motor de la motivación, el esfuerzo sano, la resiliencia, y te mantiene en la alegría a pesar de las muchas presiones.

Muchos son los aspectos complementarios los que contribuyen al Bienestar docente. Esta es una profesión compleja y puede ser muy creativa. Lo que nos aporta muchas oportunidades para seguir creciendo profesionalmente y como personas. Igual hay alguna clave que para ti es importante y aquí no parece.

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